Estos documentos detallan la intensa agitación laboral y social que sacudió la comarca del Baix Llobregat durante los últimos años del franquismo, específicamente entre 1974 y 1976. Las fuentes describen una ola de huelgas generales y paros masivos en empresas emblemáticas como Siemens, Pirelli y Laforsa, motivados por la crisis económica y el despido de trabajadores. Los textos subrayan la solidaridad ciudadana, el papel de los enlaces sindicales y la represión policial que resultó en el encarcelamiento de numerosos militantes. A través de crónicas periodísticas e ilustraciones, se evidencia cómo estas movilizaciones buscaban no solo mejoras salariales, sino también la consecución de libertades democráticas y una amnistía general. El material recopilado sirve como un registro histórico del protagonismo de la clase obrera catalana en la transición hacia la democracia.
La evolución de la huelga general de 1974 en el Baix Llobregat, un movimiento que comenzó por reivindicaciones económicas y se transformó en una movilización política masiva contra la represión del régimen franquista.
1. Antecedentes y Convocatoria (28 de noviembre)
El origen del conflicto se sitúa en la asamblea de enlaces del metal del Baix Llobregat celebrada el 28 de noviembre de 1974 en Cornellá. En esta reunión, aproximadamente 500 representantes de los trabajadores analizaron la grave situación económica marcada por la "carestía de la vida" y el aumento real de los precios, que superaba con creces las cifras oficiales. Ante la falta de respuesta a sus demandas de aumentos salariales y mejoras sociales, la asamblea aprobó por unanimidad convocar un paro general de 24 horas para el jueves 5 de diciembre.
La reacción del régimen franquista ante el paro general fue de una represión preventiva y directa, utilizando tanto la fuerza policial como el aparato judicial para intentar descabezar el movimiento obrero y limitar su impacto social.
Las principales acciones del régimen fueron las siguientes:
1. Detenciones de Dirigentes (4 de diciembre)
En un intento desesperado por frenar la huelga antes de su inicio, la policía detuvo a 25 enlaces y delegados sindicales en sus domicilios durante la madrugada del 4 de diciembre. El régimen pretendía utilizar a estos líderes como "rehenes" para amedrentar a la clase obrera y desarticular la organización del paro. Estos detenidos permanecieron en prisión un total de 19 días.
2. Intervención Policial y Desalojos
La presencia de la "fuerza pública" fue constante durante las jornadas de conflicto:
•Desalojos de fábricas: En Cornellà, la policía procedió al desalojo forzoso de empresas como Soler Almirall.
•Cerco a asambleas: Durante una asamblea masiva en el local de Sindicatos de Cornellà el 5 de diciembre, las fuerzas de la policía armada cercaron el edificio, impidiendo la salida de miles de trabajadores para forzarlos a disolverse.
•Control del comercio: La policía patrulló las calles para obligar a los comerciantes que habían cerrado en solidaridad a reabrir sus establecimientos bajo amenaza.
3. Represión de la Solidaridad Religiosa
El régimen también actuó contra los sectores de la Iglesia que apoyaban a los huelguistas. El 9 de diciembre, fuerzas de la policía armada acordonaron el templo de Santa María en Cornellà para impedir la celebración de un acto religioso que pretendía reflexionar sobre la problemática laboral de la comarca.
4. Estrategia Informativa y Legal
•Despolitización: Las autoridades intentaron difundir la versión de que el paro no respondía a consignas de "partidos clandestinos", sino que era una decisión técnica de los cargos sindicales, buscando restarle importancia política al movimiento.
•Uso de leyes represivas: El aparato estatal utilizó herramientas como el Artículo 103 y otras medidas de represión económica y penal para sancionar a los participantes y mantener el control sobre los trabajadores.
A pesar de estas medidas, las fuentes indican que la reacción del régimen fue contraproducente, ya que la detención de los líderes y la presencia policial no detuvieron el paro, sino que actuaron como un "estímulo" que generó una ola de solidaridad masiva y generalizó el conflicto en toda Cataluña
2. Represión y Detenciones (4 de diciembre)
En un intento de frenar la movilización, las autoridades detuvieron a 25 dirigentes obreros y representantes sindicales en sus domicilios durante la madrugada del 4 de diciembre. Entre los detenidos se encontraban figuras destacadas como Francisco Córdoba Villegas y José Fuentes Blanco.
Esta acción policial, lejos de detener la huelga, provocó una respuesta inmediata. Empresas como Siemens y Pirelli en Cornellá se declararon en paro total esa misma mañana como protesta por las detenciones. Esa noche, se celebró una nueva asamblea en el local de Sindicatos de Cornellá para reafirmar la huelga del día siguiente.
3. La Huelga General del Baix Llobregat (5 de diciembre)
El 5 de diciembre se produjo un paro masivo que afectó a unas 140 empresas de la comarca. Las fuentes indican que entre 17.000 y 30.000 trabajadores secundaron la huelga.
•Alcance: El paro fue total en grandes factorías como Siemens, Pirelli, Tornillería Mata y Soler Almirall.
•Solidaridad: La movilización se extendió más allá de las fábricas, sumándose estudiantes del Instituto Nacional de Bachillerato de Cornellá, trabajadores de banca y personal de ambulatorios de la Seguridad Social.
•Nuevas Demandas: A las reivindicaciones económicas iniciales se sumó de forma prioritaria la exigencia de libertad inmediata para los detenidos.
4. Persistencia y Generalización (6 al 11 de diciembre)
Tras la jornada del día 5, el paro persistió en numerosas empresas de la zona. La movilización del Baix Llobregat se convirtió en un referente para toda Cataluña y España, impulsada por organizaciones como las Comisiones Obreras (CCOO) y el PSUC.
•Acción del 11 de diciembre: El movimiento culminó en una jornada de lucha generalizada el 11 de diciembre, en la que se estima participaron más de 100.000 personas en toda Cataluña.
•Apoyo Social: El conflicto recibió el respaldo de diversos sectores, incluyendo comunidades cristianas y el vicario episcopal, quienes denunciaron la situación laboral y la represión.
5. Finalización y Consecuencias
El paro generalizado en el Baix Llobregat comenzó a remitir entre el 9 y el 10 de diciembre. Tras una asamblea de unos 350 enlaces del metal, se recomendó la vuelta al trabajo, aunque manteniendo la presión sobre las autoridades para lograr la libertad de los trabajadores encarcelados.
Impacto del movimiento:
•Consolidación obrera: La huelga demostró la capacidad de autoorganización de los trabajadores a través de las estructuras de enlaces y las comisiones obreras.
•Victoria política: La presión masiva logró finalmente la libertad sin fianza de los detenidos del Baix Llobregat, lo que fue visto como una victoria histórica contra el aparato represivo del régimen.
•Precedente: Este conflicto sentó las bases para futuras movilizaciones por la amnistía y las libertades democráticas en el periodo final de la dictadura.
La solidaridad popular desempeñó un papel fundamental en el conflicto del Baix Llobregat, transformando una huelga inicialmente económica en un movimiento social y político masivo que desafió la represión del régimen. Esta solidaridad se manifestó a través de diversos sectores y acciones clave:
1. El Apoyo de la Iglesia y Comunidades Cristianas
Diversas instituciones religiosas se alinearon con las reivindicaciones obreras, denunciando la "carestía de la vida" y la represión.
•Jerarquía eclesiástica: El Arzobispo de Barcelona y la Comisión Episcopal del Apostolado Laico se pronunciaron a favor de las justas demandas obreras y la necesidad de abordar problemas estructurales profundos.
•Acción local: Parroquias de Cornellà, como las de Sant Miquel y Santa María, junto con el vicario episcopal, firmaron cartas dirigidas a las autoridades exigiendo la libertad de los detenidos. Incluso se intentaron realizar actos de reflexión en templos, aunque algunos fueron impedidos por la policía armada.
2. Movilización de Entidades Ciudadanas y Vecinales
El conflicto caló hondo en el tejido social de los barrios, donde la detención de los 25 líderes obreros generó una respuesta inmediata de rechazo.
•Peticiones colectivas: Numerosas entidades, incluyendo asociaciones de vecinos (como las del Barrio Riera, San Ildefonso o Almeda), centros culturales y deportivos, firmaron documentos exigiendo la amnistía y denunciando la crisis económica.
•Presencia en la calle: A pesar de la vigilancia policial, los trabajadores de empresas en conflicto como Laforsa lograron difundir su lucha en fiestas populares (como las de Cornellà y Sant Boi) y mediante asambleas diarias en las puertas de las fábricas.
3. Solidaridad de Otros Sectores Laborales y Estudiantes
La huelga no se limitó a las fábricas de metal; otros colectivos se sumaron activamente en señal de apoyo:
•Estudiantes: Los alumnos de los turnos diurno y nocturno del Instituto Nacional de Bachillerato de Cornellà se declararon en paro y realizaron concentraciones en solidaridad con los trabajadores.
•Banca y Sanidad: Empleados de diversas entidades bancarias y personal de los ambulatorios de la Seguridad Social realizaron paros técnicos y asambleas para discutir la situación de la comarca.
4. Solidaridad Económica y Educativa
•Apoyo económico: Se organizaron colectas de dinero y recursos para ayudar a los huelguistas y a los trabajadores despedidos o encarcelados. Por ejemplo, se menciona la solidaridad económica con los mineros de Sallent canalizada a través de los locales sindicales.
•Ámbito escolar: En Cornellà, algunos maestros prepararon expedientes para que los alumnos en las escuelas pudieran entender el conflicto, fomentando la concienciación desde la infancia a través de dibujos y redacciones.
En conclusión, esta solidaridad popular fue el "motor de la acción" que permitió que las demandas obreras se convirtieran en un clamor de toda la población por la libertad y la amnistía.
El PSUC (Partit Socialista Unificat de Catalunya) y las Comisiones Obreras (CCOO) desempeñaron un papel de vanguardia y organización estratégica durante la huelga general del Baix Llobregat en 1974, actuando como los principales motores políticos y sindicales del movimiento,
Su intervención se puede detallar en los siguientes puntos clave:
1. Difusión y Agitación
Ambas organizaciones fueron las encargadas de difundir la convocatoria y crear un clima favorable para el paro, Actuaron como "propagandistas y organizadores", logrando que la huelga fuera secundada no solo en el Baix Llobregat, sino también en empresas estratégicas como SEAT y otras fábricas del cinturón industrial de Barcelona. El PSUC, a través de su órgano central Treball, dio cobertura mediática e ideológica al conflicto, calificándolo como una "gran ofensiva obrera".
2. Liderazgo a través de los Enlaces Sindicales
Aunque las autoridades intentaron presentar el paro como una decisión técnica de los cargos sindicales para restarle carga política, las fuentes confirman que la mayoría de los 500 enlaces y delegados que votaron la huelga estaban vinculados a estas organizaciones. De hecho, gran parte de los líderes detenidos (los conocidos como "los 25 del Baix Llobregat") eran militantes activos del PSUC, según los registros de detenciones y la propia acusación policial de la época.
3. Coordinación Regional (CCOO)
La Comisión Obrera Nacional de Cataluña (CONC) emitió documentos de apoyo que daban una dimensión nacional al conflicto local. Su papel fue fundamental para:
•Unificar las demandas: Impulsaron una "plataforma reivindicativa unitaria" que vinculaba la lucha contra la carestía de la vida con la exigencia de amnistía y libertad sindical.
•Extender el movimiento: CCOO utilizó el éxito de Cornellà como un "estímulo" para que otras fábricas y centros de estudio de toda Cataluña se sumaran a la movilización.
4. Estructura Clandestina y Legal
El movimiento obrero, liderado por estas siglas, operaba en una doble vertiente:
•Legal: Utilizando los puestos de enlaces en el sindicato oficial para movilizar a las masas.
•Clandestina: Reforzando las "estructuras clandestinas de coordinación" que permitían la supervivencia del movimiento ante la represión.
En resumen, el PSUC proporcionó el cuadro político y la militancia, mientras que CCOO aportó la estructura organizativa y la estrategia sindical, lo que permitió que una protesta por salarios se transformara en un desafío masivo contra la dictadura
Los conocidos como "los 25 del Baix Llobregat" eran un grupo de dirigentes obreros y representantes sindicales que fueron detenidos en sus domicilios durante la madrugada del 4 de diciembre de 1974. Las autoridades franquistas realizaron estas detenciones en un intento desesperado por frenar la huelga general que se había convocado para el día siguiente.
A continuación se detallan las características y los nombres de estos protagonistas según los documentos:
Perfil de los detenidos
•Cargos Sindicales: Muchos de ellos ocupaban cargos legales dentro del sindicato vertical como enlaces o vocales de empresa, lo que les otorgaba una gran capacidad de movilización entre los trabajadores.
•Afiliación Política: La mayoría eran militantes conocidos del PSUC (Partit Socialista Unificat de Catalunya) y estaban vinculados a las Comisiones Obreras (CCOO), que operaban en la clandestinidad.
•Sectores Laborales: Pertenecían principalmente a los sectores del metal y la construcción, motores económicos de la comarca en ese momento.
Lista de nombres destacados
Aunque algunas fuentes periodísticas de la época publicaron listas incompletas, los registros detallados de los trabajadores encarcelados incluyen, entre otros, a los siguientes nombres:
1. José Cano García (Matacas, St. Feliu de Llobregat)
2. Ángel Saavedra Zurita (St. Joan Despí)
3. Antonio Pérez Henares (Jover, El Prat de Llobregat)
4. Baldomero Parra Martín (Resintex, Viladecans)
5. Antonio Lozano Navarrete (Viladecans)
6. Juan García Maestre (Cornellà)
7. Jose Rubio Moreno (Cornellà)
8. Antonio Méndez Sánchez (Molins, St. Vicenç dels Horts)
9. Rafael López Rico (Sangra, St. Andreu de la Barca)
10. Serafín Pedrosa Sánchez (Jover, El Prat de Llobregat)
11. Sergio Alvarado Castaños (Cornellà)
12. Alfonso Crespín Mestre (St. Vicenç dels Horts)
13. Francisco Córdoba Villegas (Siemens, Cornellà)
14. Jesús Garrido Santiago (Pirelli, Cornellà)
15. José Fuentes Blanco (Pirelli, Cornellà)
16. Manuel Martín Pérez (Soler Almirall, St. Joan Despí)
17. Francisco García López (Siemens, Cornellà)
18. Juan Antonio Cuadrado Diego (El Prat de Llobregat)
19. Salvador Roca Mena (Mata, Cornellà)
Importancia histórica
El régimen los detuvo para utilizarlos como "rehenes" y descabezar el movimiento obrero. Sin embargo, esta acción policial tuvo el efecto contrario: provocó una ola de solidaridad masiva en la que miles de trabajadores se declararon en huelga exigiendo su libertad inmediata y sin fianza, objetivo que finalmente se logró tras días de intensa lucha en las calles y las fábricas
Durante la jornada de huelga general del 5 de diciembre de 1974, el paro tuvo un seguimiento masivo en la comarca del Baix Llobregat, afectando a un número de empresas que varía según la fuente entre 82 y 140 factorías.
A continuación, se detallan las empresas y sectores participantes, agrupados por su relevancia y ubicación geográfica:
1. Empresas con Paro Total o Destacado
Las movilizaciones fueron especialmente intensas en las grandes factorías de la zona, algunas de las cuales iniciaron el paro incluso antes del día 5 como respuesta a las detenciones de los enlaces sindicales:
•Siemens Registró un paro total de sus 2.200 trabajadores.
•Pirelli Moltex También se declaró en paro total.
•Laforsa Empresa emblemática del conflicto en Cornellà.
•Gallina Blanca: Registró paros totales o parciales en sus instalaciones.
•Soler Almirall: Sus trabajadores secundaron la huelga y la factoría llegó a ser desalojada por la policía.
•Tornillería Mata / Mata: Participación activa en el paro.
2. Cornellà y Sant Joan Despí (Listado extenso)
En estas localidades, el paro fue prácticamente generalizado en el sector del metal y otros ramos:
•Metal y Manufacturas: Elsa, Plásmica, Neyrpic, Tubos Bonna, Pinturas Cervera, Cudisa, Fiser, Grapisa, Fergat, Tuperín, Vitro-Iber, Fénix, Fama, Metalarte, Klauser, Vergot, Serro, Fénix Bret, Talleres Trias, José Artiga, Arbona, Gumà, Serra y Artigas.
•Otros sectores: También pararon agencias de los bancos Sabadell, Comercial Transatlántico, Bilbao, Hispano Americano, Banca March, Mas Sardá y Santander. Asimismo, se sumaron el Ambulatorio de la Seguridad Social y el Instituto Nacional de Bachillerato de Cornellà.
3. Otras Localidades de la Comarca
El movimiento se extendió por todo el cinturón industrial:
•Esplugues: Destacaron los paros en Corberó y Braun Española.
•Sant Feliu de Llobregat: El paro fue "quasi total", afectando a empresas como Matacás, Hispano Suiza, Duetz, Dometal, Algón, Metampa, Hunter Douglas, Luwa, Dallan, Ron Bacardí y Eko, entre otras del Polígono Industrial.
•Sant Vicenç dels Horts: Prácticamente todo el pueblo paró, incluyendo empresas como Amer, Fundiciones Ros, Bofarull, Taetae y Talleres Ros.
•Martorell: Se registraron paros en Solvay, Nervión, Parellada y Mochisa.
•Molins de Rei: Naturana Ibérica, Turbo, Industrias Marca y Cogesa.
•Gavà y Sant Boi: Dumper Ibérica, Hules Gavà, Talleres Aldaïbra y Bra.
4. Empresas de fuera de la comarca en solidaridad
Aunque el epicentro fue el Baix Llobregat, la huelga tuvo eco en otras zonas de Barcelona y su provincia, mencionándose situaciones de irregularidad o paros técnicos en SEAT, Metron, Aluminio Hispano Suiza y en diversos talleres de Transportes Barcelona, S.A.
Las asociaciones de vecinos desempeñaron un papel crucial como puentes de apoyo y legitimación social durante la huelga, permitiendo que el conflicto obrero se extendiera a toda la comunidad civil del Baix Llobregat.
Su intervención se manifestó principalmente en las siguientes áreas:
•Participación en la toma de decisiones: Representantes de las asociaciones de vecinos asistieron a las asambleas donde se discutían los acuerdos de los paros, junto a otros sectores como comerciantes, maestros y sacerdotes. Esto ayudó a crear un clima de unidad popular frente a la carestía de la vida y la represión política.
•Presión ante las autoridades: Diversas asociaciones utilizaron canales formales para exigir la libertad de los dirigentes detenidos. Por ejemplo, en Sant Joan Despí, la Asociación de Vecinos del grupo de viviendas San Pancracio y la Comisión Gestora de la Asociación de Vecinos enviaron una carta al alcalde para que intercediera ante el gobernador civil.
•Acción unitaria en Cornellà: En esta localidad, las asociaciones de vecinos de los barrios de Almeda, Centro, Riera y San Ildefonso firmaron, junto a entidades culturales y parroquias, una carta dirigida al ayuntamiento denunciando la grave situación laboral y exigiendo soluciones para los trabajadores.
•Integración en la vida social: Las asociaciones ayudaron a que las luchas específicas de empresas (como la de Laforsa) fueran asumidas por el resto de la población, integrando las reivindicaciones obreras en las fiestas populares y otros espacios de convivencia vecinal.
En definitiva, estas organizaciones fueron piezas clave para que la huelga no quedara aislada en los centros de trabajo, convirtiéndola en un movimiento ciudadano que exigía amnistía y derechos democráticos
La plataforma reivindicativa unitaria, impulsada por las Comisiones Obreras (CCOO) y consolidada durante los conflictos de 1974 como el del Baix Llobregat, planteaba objetivos que vinculaban las necesidades económicas inmediatas de los trabajadores con la lucha por libertades políticas fundamentales.
Sus demandas se estructuraban en tres ejes principales:
1. Lucha contra la carestía de la vida
El objetivo central era defender el poder adquisitivo frente a la inflación y garantizar la estabilidad laboral:
•Aumentos salariales: Exigían incrementos generales y la renegociación de los convenios del año anterior.
•Revisiones semestrales: Proponían que los salarios se revisaran cada seis meses para ajustarse al aumento real de los precios.
•Defensa del empleo: Una oposición total a los despidos, especialmente aquellos justificados mediante "expedientes de crisis", planes de reestructuración o suspensiones de pagos.
2. Conquista de derechos sindicales y políticos
La plataforma consideraba indispensable el ejercicio de libertades civiles para que los trabajadores pudieran defender sus intereses:
•Derechos fundamentales: Exigencia de los derechos de reunión, huelga, expresión y asociación.
•Independencia: Reclamaban un "sindicato de clase" que permitiera a los obreros decidir sus propias acciones sin sumisión a la patronal o al Gobierno.
•Democracia: El fin último era el establecimiento de una sociedad que respondiera a los intereses populares mediante el ejercicio libre de la democracia.
3. Amnistía y fin de la represión
Este punto se convirtió en una prioridad absoluta tras las detenciones de líderes obreros:
•Libertad de presos: Exigencia de la puesta en libertad inmediata de todos los encarcelados por motivos políticos o sindicales.
•Readmisión de despedidos: El retorno a sus puestos de trabajo de todos aquellos que habían sido cesados por participar en las movilizaciones.
•Anulación de sanciones: Levantamiento de cualquier tipo de castigo, anulación de juicios, antecedentes y el retorno de los exiliados.
•Reformas legales: La supresión del Artículo 103 y de las medidas de represión económica que el régimen utilizaba contra la clase obrera.
Esta plataforma no se limitaba a demandas locales, sino que se planteó como una "ofensiva obrera" a nivel nacional para forzar el paso de la dictadura a la democracia mediante la movilización generalizada.
La jornada de lucha del 11 de diciembre representó la culminación del movimiento iniciado en el Baix Llobregat, convirtiéndose en una de las movilizaciones políticas más masivas y significativas en Cataluña desde el fin de las libertades civiles.
El impacto de esta jornada se puede detallar en los siguientes puntos clave:
•Participación masiva: Se estima que más de 100.000 personas, entre trabajadores, profesionales y otros sectores ciudadanos, participaron activamente en las acciones de este día. Solo en solidaridad con la empresa Laforsa, unas setenta empresas secundaron el paro el 11 de diciembre.
•Significado político: Las fuentes califican esta jornada como una "acción victoriosa" que rompió con el clima de "expectativa" política del momento. No se limitó a reivindicaciones laborales, sino que fue una manifestación explícita de la voluntad del pueblo catalán de intervenir en la construcción de su futuro político y de exigir una amnistía general.
•Inicio de un nuevo proceso: Más que un evento aislado, el 11 de diciembre se consideró el comienzo de una nueva etapa de movilización popular. Fue un paso decisivo hacia la "Huelga General" y la "Acción Democrática Nacional", marcando el ritmo para el restablecimiento de las libertades democráticas.
•Solidaridad extendida: La jornada demostró que el conflicto del Baix Llobregat había logrado trascender su ámbito local. El sentimiento de solidaridad política creció, integrando a centros cívicos, asociaciones de vecinos y colegios profesionales en una lucha común contra la represión y por la libertad de los detenidos.
En resumen, el impacto del 11 de diciembre fue el de generalizar la lucha obrera, convirtiéndola en un movimiento civil de gran envergadura que desafió directamente la capacidad de control del régimen franquista
Finalmente, tras una intensa movilización popular y sindical, los detenidos del Baix Llobregat lograron su libertad, lo que fue considerado una victoria histórica para el movimiento obrero.
A continuación, se detallan los puntos clave de su resolución:
•Puesta en libertad: El Juzgado de Orden Público número 1 decretó la libertad provisional para los trabajadores que permanecían en prisión.
•Sin fianza: La liberación se produjo sin obligación de prestar fianza alguna, un hecho que las fuentes destacan como un logro directo de la presión ejercida por la huelga y la solidaridad ciudadana.
•Tiempo en prisión: Según los registros detallados de los trabajadores encarcelados, los dirigentes pasaron un total de 19 días en prisión antes de ser liberados.
•Jurisdicción: Durante su cautiverio, los detenidos estuvieron bajo la jurisdicción del Tribunal de Orden Público (T.O.P.).
•Impacto del resultado: La obtención de su libertad fue el motor que permitió consolidar las posiciones alcanzadas por las Comisiones Obreras (CCOO) y el PSUC en la comarca, reforzando la moral de los trabajadores para futuras luchas por la amnistía y la democracia.
Aunque el régimen intentó utilizarlos como "rehenes" para frenar el paro, la persistencia de las movilizaciones —que culminaron en la jornada masiva del 11 de diciembre— forzó a las autoridades a ceder y liberar a los representantes sindicales

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